viernes, 2 de noviembre de 2012

Que la fiesta no termine en tragedia

Steve Aoki está de triste actualidad. El pasado día 31 se celebró en el Madrid Arena el Thriller Music Park con el peor final posible. Como ya es sabido, tres jóvenes españolas fallecieron por aplastamiento al producirse una avalancha. Algunas fuentes confirman que el encendido de una bengala fue el desencadenante de dicha avalancha. Verdad o no, hay algo que sí es cierto: la mala coordinación por parte de la empresa organizadora.

Según informó el Eleconomista.es, la empresa Diviertt S.L., organizadora de la fiesta de Halloween en el Madrid Arena había informado al Ayuntamiento de Madrid de que el número de asistentes a la fiesta iba a ser de "9000 personas aproximadamente". El vicealcalde de Madrid compadeció ante los medios siguiente una línea muy similar, donde explicó que el Madrid Arena tiene una capacidad de 10.600 personas y que según le habían comunicado fuentes de Diviertt se habían vendido 9.600 entradas. 


Sin embargo, Alfredo Perdiguero, Secretario General del Sindicato Independiente de la Policía Nacional Española, así comos subinspector de la misma, ha publicado un tweet totalmente opuesto a la versión de la empresa y del consistorio madrileño: "MADRID ARENA: Se vendieron on-line 9650 entradas, un RRPP conocido de la noche vendió 6000 el solo, el resto de RRPP 3000 y el DJ pidió 1000". No hace falta ser Albert Einstein ni poseer el doctorado honoris causa en el campo de ciencia matemática para realizar la suma de los datos anteriores y ver que el resultado es 19.650, es decir, prácticamente el DOBLE del aforo permitido. Esta afirmación de Perdiguero es secundada por los asistentes al evento y por alguien con mas transcendencia en el caso, el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol, quien ha afirmado que el número de personas se puede comprobar mediante el análisis de vídeos, fotografías y otros estudios.
El Dj francés David Guetta pinchando en el iTunes Festival | Taringa!



Así pues, es inconcebible la actitud de la empresa organizadora, tanto por doblar el aforo de forma ilegal por el mero hecho de conseguir mayores beneficios económicos -parece ser que priman más hoy en día 25€ que una vida humana-, como por no habilitar todas las salidas de emergencia de las cuales el Madrid Arena dispone. Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid también tiene gran parte de culpa por dos motivos. El primero de ellos, fue no llevar a cabo controles de aforo en el inicio del festival, cosa que debería hacer al tratarse de un macro-evento en un recinto público. El segundo, fue destinar tan sólo a 12 agentes para un evento de, en teoría, 9.600 personas, mismas dimensiones que para el festival 'MTV Beach' celebrado en septiembre, que terminó con revueltas y altercados entre jóvenes y policías -cabe destacar que esos altercados fueron originados por individuos que, ni de lejos, representan a la juventud madrileña-.

No quiero pasar por alto las declaraciones de Alfonso Rojo esta mañana en el programa 'Al Rojo Vivo' de laSexta. Según este individuo, por calificarlo de algún modo, la culpa del fallecimiento de las 3 jóvenes la tienen los padres que permiten que estos jóvenes acudan a estas fiestas, en las cuales los jóvenes solo se drogan. A palabras necias, oídos sordos. Rojo debe suponer que el elenco de seguidores de la música electrónica somos -sí, me incluyo como seguidor de este género- poco menos que drogadictos. Dado que suele presumir de grandes dotes culturales, aconsejo al señor Rojo informarse sobre este género, y a que descubra por sí solo, cómo la gran mayoría de las personas seguidoras de este género siguen una vida bastante más sana de la de otras muchos individuos.

Ojalá y este terrible hecho sea un punto y final en las tragedias de los últimos años en la noche madrileña -MTV Beach, revueltas en las fiestas del Pilar, asesinato de Alvaro Ussía  en el Balcón de Rosales...- y disfrutar de la música y la diversión, que, a fin de cuentas, debe ser el único objetivo de salir de fiesta.

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